El Proyecto Sentido – la Fábrica de la (In)-Consciencia

El origen de cualquier proyecto es siempre una idea creativa y creadora que durante un tiempo indefinido viene procesada y fabricada en nuestro interior, juntos con nuestros profundos deseos, expectativas y preocupaciones, para terminar manifestándose en este mundo y seguir creciendo.

De la misma manera, antes de nacer e incluso antes de ser concebidos, somos una idea en la mente de nuestros padres, un deseo tan poderoso y capaz de crear la vida y materializar nuestra consciencia en el mundo físico. Incluso si no somos programados ni deseados, es la fuerza inconsciente de nuestro clan la que nos empuja a la vida.

Es cierto que incluso cuando no es esperada, la llegada de un bebé es una etapa de deseos, miedos, sueños, sentimientos y pensamientos que los padres tienen al respecto y antes incluso de su concepción. Toda esa carga inconsciente, emocional, energética y psíquica se transmite en ese momento sagrado de creación de la vida, se alimenta durante los nueve meses de gestación y se confirma y reafirma durante los primeros años del bebé cuando aún está en la fase de maduración como ser humano, en cuanto a autonomía y desarrollo cerebral y neuronal.

El Proyecto Sentido es este periodo de tiempo en el que nuestra consciencia se está preparando para la vida en este mundo y es aun anterior a nuestra concepción en el vientre materno.

Toda esa carga que se nos da al venir al mundo es parte de la herencia que condicionará de una forma u otra toda nuestra vida, nuestro sentir, nuestro pensar, nuestro actuar, nuestra forma de amar, de relacionarnos con el mundo, con los otros seres humanos, de una forma positiva o limitadora dependiendo del proyecto sentido en su momento.

Cuando un niño se encuentra en el vientre de su madre, vive con ella los estados emocionales de ella. No existe separación alguna entre ellos. Es una vida en simbiosis en la que se comparte todo.

El Proyecto Sentido nos habla de la información inconsciente que nos ha sido transmitida a través de nuestros padres y está directamente relacionada a todo lo que ellos pensaron, sintieron y desearon inconscientemente, desde más o menos nueve meses antes de nuestra concepción hasta más o menos tres años de edad del bebé que eramos. Toda esta información, impresa en nosotros como una huella, permanece vinculada a nuestra vida hasta que la hagamos consciente y cuando la reconocemos, nos liberamos y dejamos de participar al proyecto que ellos tenían para nosotros.

Comprendiendo el proceso de construcción de un ser humano antes, durante y después de su gestación en el útero comprendemos cuando es el caso de liberarnos de una herencia limitadora que nos condiciona o perjudica. Cuando realizamos que muchos de nuestros problemas, enfermedades, patrones repetitivos negativos, bloqueos, miedos irracionales, manías y fobias, a menudo se originan en esta etapa por las resonancias con la vida en la matriz, tomamos conciencia de que somos individuos libres de las creencias y proyecciones heredadas y que podemos deshacernos del proyecto que el clan tenía para nosotros, si es lo que de verdad queremos.

 

El Sentido Valencia
El Proyecto Sentido

Programas Biológicos de Supervivencia

 

Hay que tener en cuenta que el inconsciente biológico es inocente y no juzga, repite simplemente las pautas del clan y la herencia familiar que heredemos está llena de programas biológicos de supervivencia que se instalan en esta etapa tan delicada y que nos brindan las soluciones ideales de una perspectiva inconsciente, pero ya no funcionales de un punto de vista racional y consciente.

Investigando nuestro Proyecto Sentido nos damos una oportunidad para sanar unos errores que nos condicionan y que podrían no tener fin.

Un problema de sobrepeso puede ser un programa biológico de supervivencia si nuestra madre haya experimentado sentimientos de carencia de alimento o desprotección durante el embarazo.

Nuestra fobia al agua o alergia a la leche, pueden indicar un miedo u odio inconsciente que puede haber experimentado nuestra madre en relación a su propia madre o suegra: el agua y la leche para el inconsciente representan muchas veces el arquetipo materno.

El hecho que durante toda nuestra vida no hayamos podido tener una relación amorosa podría ser síntoma de una experiencia de violencia sexual o maltrato vivido por la madre durante el embarazo. En este caso el inconsciente grabaría la unión sexual como “peligrosa” y nos evitaría encuentros con potenciales parejas.

Asimismo si durante la gestación o el parto hubo complicaciones o peligros de muerte, no terminaremos de percibir el mundo como peligroso y cada vez que tengamos un nuevo proyecto, el nacimiento de algo nuevo en nuestra vida (un nuevo trabajo, una nueva relación, una nueva etapa), podamos experimentar miedos irracionales provenientes de esta etapa.

Igualmente todos los detalles de la historia de nuestro propio nacimiento se vuelven importantes ya que quedan grabados en nuestra mente inconsciente y que de alguna manera tendremos siempre ciertas resonancias y patrones durante toda la vida que estén directamente relacionados con ese momento.

Trabajando con el Proyecto Sentido ocurre siempre algo mágico. Si es la madre que toma conciencia de todo el problema, el bebé o el niño presenta una mejoría prácticamente inmediata; si somos nosotros que hacemos consciente la información que llevamos en nuestro interior, veremos como muchas veces las cosas se resuelven por si solas, porque nuestro inconsciente lucha por manifestarse y ser expresado, y cuando lo hace, desconecta neuronas y programas y nos hace libres de todo condicionamiento.

Imagen de portada: Michael Parkes

 

Más información:

www.consultaholistica.info

marco.giovar@gmail.com

 

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